Creo que encontré la fórmula de la felicidad. Es algo que no es muy secreto, todos lo sabemos y la hemos usado más de una vez, pero nunca, tal vez, la hemos visto de esa manera. La fórmula de la felicidad es el poder y la capacidad para tomar decisiones. Sin más ni menos.
Claro, muy obvio. No tanto. Deténganse a pensar. ¿Qué es eso que nos pone mal? ¿Por qué estamos pasando un mal momento? ¿Estoy cómodo o estoy feliz? ¿Me siento útil o uno más del montón?
Hace un tiempo lo había descubierto casi sin darme cuenta. La clave es tomar decisiones. Cambiar los rumbos, plantearse nuevos objetivos y arriesgarse. Hace un par de años ya (como tres en realidad) empecé este nuevo camino en búsqueda de la felicidad. Todo se fue dando mientras tomaba decisiones que eran drásticas en mi vida.
Porque lo que también hay que decir y aclarar es que no es algo tan fácil. No es que uno decide y listo. Hay que hacerlo y en la acción también surgen consecuencias, buenas y malas, que hay que ponerse en la espalda, sacar los remos y darle para delante. Convencido. Con fuerza y metiéndole con todo. Atropellar la realidad con convicción y dejarse llevar por ese camino que se va abriendo naciendo en una simple (o compleja) decisión.
Este año fue así para mí. Tuve que tomar decisiones. De las difíciles. Me costaron mucho, me dolieron, me hicieron llorar. Pero poco a poco todo fue mejorando. No fue para nada fácil. Tuve que esforzarme mucho, quería reventar en algunos momentos y muchos otros no encontraba la forma. Pero es virtud de cada uno el poder relacionarse con las personas correctas, encontrar el apoyo que todos necesitamos para este tipo de acciones.
Cuando uno toma una decisión no lo hace solo. Involuntariamente y no tanto, involucra a muchas otras personas y otras tantas van apareciendo en el camino como puestos de abastecimiento. Son el sostén que se necesita para seguir adelante, para descansar un rato, juntar más fuerzas y seguir.
Siempre hay que seguir. Si ya tomamos la decisión hay que seguir adelante por más costosa y lejana que parezca la solución, está allá. Más cerca, más lejos. Si realmente queremos la vamos a encontrar. Y cuando lo hagamos la felicidad va a ser absoluta. Todo ese esfuerzo va a valer la pena. La gratificación va a ser infinita.
Así fue mi año. Tuve que tomar difíciles decisiones. Me dolieron, pero seguí adelante, encontré los apoyos que necesitaba y me esforcé para que ahora, a fin de año, todo valiera la pena. Si hay algo que extraño, pero eso ya no depende de mí. Uno hace todo lo que puede, pero tampoco se obtiene todo lo que se quiere.
Hay que disfrutar los logros, y aprender de las experiencias. Tomar decisiones es la clave de la vida, siempre y cuando uno quiera ser (aunque un poquito más) feliz.
lunes, 30 de diciembre de 2013
domingo, 21 de julio de 2013
Violencia
Hace mucho que tengo presente esta palabra. La veo en todos
lados, todo el mundo la ejerce sin buscar una alternativa siquiera. Nuestros
líderes políticos la practican, en los colegios los chicos la llevan adelante
con el aval de los padres y el común de la gente más de una vez ha contribuido
con el desarrollo de la misma en nuestra sociedad.
La violencia que estamos viviendo hoy en día y dejando meter en nuestras casas e instituciones me asusta cada vez más. Desde mi posición, veo como los padres le siembran la violencia a sus hijos con el pretexto de "tener que defenderse". La rae dice:
Es producto de
nuestra sociedad, de la sociedad mundial. La ley de la selva a la máxima
potencia. Violencia innecesaria, que se engendra en temprana edad y se va
desarrollando cada vez con más vehemencia. La violencia que se alimenta en las
familias, que los padres justifican sin razones y con poca coherencia.
Violencia como el mal del presente. El problema que acabará con el futuro de
todos nosotros. Violentos o no. No podemos vivir en paz con tanta violencia en
nuestras mentes, en nuestros cuerpos, en todas nuestras instituciones y
ámbitos. La violencia nos va a dejar sin nada.
defender.
(Del lat. defendĕre).
Propongo hacer un cambio.
Volvamos a defendernos con la palabra. Les aseguro que es mucho más reconfortante.
jueves, 28 de julio de 2011
Vivir solo cuesta vida.
Dicen los redondos en "Ropa Sucia". Y es así de chico uno se cree que todo es fácil. Se elije su propio futuro: "Cuando sea grande quiero ser..." y uno sueña y cree que todo eso se hace mágicamente realidad.
Que iluso que sos de chico, y te vas dando cuenta a los golpes, creciendo, viviendo. Porque es parte de la vida. Mirá si será hijo de puta el que "decicidió" que la humanidad existiera y que TODOS tendrías que ir aprendiendo a lo largo de una cantidad x de años, simplemente A LOS GOLPES.
Dicen que se aprende a los golpes. Yo no creo que sea SIEMPRE así, pero más duro el golpe más se aprende, aunque a veces te tenés que golpear varias veces para terminar de aprender. No porque no entiendas, solo que pareciera que, en ocasiones, quedan los cables cruzados y el mensaje no es bien decodificado.
"Por Dios que vida de mierda que me toco". Cuantas veces oímos eso en la boca de un ser querido, amigo, simple conocido o familiar directo. Y QUE BRONCA ME DÁ! ME SACA!
LA PUTA MADRE ESTAS VIVO!
Como no vas a tener ganas de hacer cosas! Quejarte? Quedarte esperando qué? A quién? NO! están equivocados yo creo en el destino, PERO SIEMPRE QUE SE BUSQUE. Las cosas no llegan solas, hay que animarse, jugarse, esforzarse por ellas.
YA! QUE ESPERAS!? ES TU VIDA LA QUE PASA Y HAY SOLO UNA! Por más que creas en la reencarnación... yo que vos a aprovecho esta por las dudas.
BASTA DE QUEJARLOS POR LO QUE NO TENEMOS. Porque no valorar todo eso que tuvimos y tenemos aún y todo lo que podemos tener si tenemos VIDA!
No puedo evitar mencionar esta anécdota de Lennon. Cuando tenía 5 años, su madre siempre le decía que la felicidad era la clave para la vida. Un día fué a la escuela, y le preguntaron qué quería ser cuando fuera grande y el respondío "feliz". Le dijeron que ÉL no entendía la pregunta y él les dijo "Ustedes no entienden la vida".
PARA SER FELIZ (clave de la vida) HAY QUE ROMPERSE! E IR EN BUSCA DE LO QUE SE QUIERE. CUESTA! CLARO QUE SÍ! Y COMO!
Es que vivir (ser feliz) SOLO (y mira si no es poco) CUESTA VIDA.
lunes, 20 de junio de 2011
Me decepcionaste
Pensaba en que cuando uno se enoja con alguien más, con otra persona, depiendo el grado del enojo puede propiciarle una cantidad inagotable de insultos, malas palabras y hasta inclusive recurrir a la violencia física para "calmar" su dolor, su decepción.
Decepción... que decepción, mirá como me hiciste enojar! Me hiciste poner tan mal. No te das una idea el dolor que me generó lo que hiciste. Estoy muy enojado con vos, pero no puedo insultarte. Es que para mi las malas palabras y los insultos perdieron su "fuerza" a causa del uso diario de las multitudes. Esas palabras ya no duelen. Pegarte? No me parece una forma para resolver nada. Qué me queda por decirte entonces?
Me decepcionaste. Esto tiene que dolerte si sos una buena persona. Si me querías un poco. Me decepcionaste porque demostraste ser alguien que decías no ser y fingías no ser. Que mal me hiciste.
No tengo más para dar. Solo espero que entiendas algo que yo aprendí: con el pasar del tiempo, la decepción se adueña de más caras conocidas.
lunes, 11 de abril de 2011
Back to school
Hello, good afternoon!
Ese fue el inicio de una nueva vida. Cuantas caras pequeñas y asustadas. Sonrisas sin dientes, manos llenas de tinta y colores, uniformes sucios, mochilas en el piso.
Entre de nuevo en una escuela, como aquella, la de primaria a la que fui hace ya muchos años atrás. En ese entonces, las aulas me parecían enormes, las paredes altísimas, los patios interminables y llenos de escondites. Pero mirándolas ahora, las escuelas no son tan grandes como parecen cuando uno es un niño. Cuando uno se sentaba en una sillita, mirando un gran pizarrón y en frente el maestro/profesor... y ahora ese soy yo. Que raro... ¿Cómo llegué a esto?
Todo fue apareciendo de la nada y como si estuviese predestinado, se fue dando para que prontamente y luego de haber dejado el "fantástico mundo de la publicidad" estuviera frente a un grupo de niños con la hermosa obligación de enseñar.
Me presento, y les dejo el turno a ellos. Escucho voces tímidas (solo por ahora) alguna risa, y mucha charla por el fondo. Parece que esas cosas no cambian afortunadamente.
Ok let´s do something!
Un par de ejercicios y recreo. WOW QUE QUILOMBO! Cuando se es chico no se tiene conciencia de nada, creo que en 15 minutos, ví unos 100 posibles accidentes, golpes, caídas y nada. Los pibes son irrompibles de chicos, o por lo menso la energía tiene igual dósis de fortuna en cada juego.
Let´s go back, come on!
De nuevo en el aula. OK vamos a hacer un juego. A nadie le gusta perder... en eso los chicos son iguales a los adultos. Algunos se ponen contentos y otros se enojan. Hora de irse. A guardar! Borrando el pizarrón vuela polvo de tiza por todos lados. Beeeeeeello.
Ya en casa. Estoy muerto, agotado, como si hubiese corrido hasta el más allá. El bolso está lleno de tiza. Que bueno! Mañana sigo juntando.
Until tomorrow.
Mr. Maxi.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Algo que en algunos años contaré a mi hijo
Querido hijo,
Quiero contarte algo que me pasó unos cuantos años atrás. Ví a uno de los Beatles, si era uno de ellos, ese que se llamaba Paul McCartney.
Viste el otro día que estaba mirando unos videos por esa cosa que vos decis que es vieja y que tire de una vez... bueno era a ellos, a quienes estaba mirando. No quise decirtelo en ese momento para que no pensaras que era otra de mis historias comunes de los recitales a los que fuí. Quería que escucharas esa música, que sintieras algo al escucharlos tocar y cantar su música. Que los sintieras al tiempo que los escuchabas conmigo. Y ahora que entro a tu pieza y veo que los estas escuchando en eso que todavía ni sé como se usa, realmente me emociona darme cuenta que es el momento preciso para que lo sepas.
Estuve en el recital de Paul en el 2010, y no te rías del año en que fue! Más respeto, que no fué uno más. De ninguna manera. Fue algo alucinante. Me acuerdo todavía que al verlo salir, se me hizo un nudo en la garganta y que cuando empezó a cantar se me pusieron los pelos de punta. Y mientras lo veía y lo escuchaba me acordaba de las primeras veces que lo había escuchado a él junto con los otros fabulosos tres. Ese hombre legendario e histórico estaba delante mío y cantaba las canciones que coreaba y cantaba desde hacía años. A cada nuevo tema me emocionaba, no podía creer que estaba cantando ahí, en vivo y delante mío. No puedo llegar a describirte toda la emoción que me recorría. Por momentos se me nublaban los ojos y me quedaba pensando en lo que estaba presenciando. Fue un recital al que valió la pena ir. Pese a que me costó unos pocos pesos, en ese momento era mucha plata, y la gente se quejaba mucho por lo que salían las entradas. Pero sinceramente te digo que si sabía todo lo que me iba a pasar ahí podría haber pagado mucho más, aunque.. entre nosotros te digo, si me acuerdo que también lo insulté por los altos precios. Pero bueno, el hecho es que no me importó y fui y lo ví y me emocioné con él. La verdad que ahora te puedo decir que fue uno de los recitales más lindos de mi vida, pero tené en claro una cosa: Me resulta mucho más emocionante verte escuchando esa misma música que a mí me hace tan feliz y me encanta que la podamos compartir.
Haceme un lugar ahí, tengo mucho para contarte de ese concierto. Ese de McCartney en River en el 2010. Si en River, cuando todavía estaba en primera.
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